30 de abril de 2009

MALPENSANDO: QUE NO CUNDA EL... ¡DIOS!

Hay semanas en que no pasa nada. Semanas en que la gente, en los bares, charla del jefe o de fútbol o de Supervivientes. Y hay semanas en que pasa de todo, en que abres el periódico y el mundo se acaba, o lo intenta, en dos de cada tres titulares. Semanas como ésta.
Así empieza mi columna de hoy para Público, que puedes leer en la contraportada del diario y también aquí.

28 de abril de 2009

Y SE FUE A JAMAICA

Radical, en rigor, es aquél que apunta a la raíz de las cosas.
Javier Ortiz

Hay gente que debería consultar antes de morirse. No porque carezcan del sagrado derecho a palmar de improviso, eso no puede quitárselo nadie, pero tendrían que hacer un ejercicio de responsabilidad y preguntar antes. Porque siempre existe la posibilidad de que los demás no estemos de acuerdo.

Una de esas personas era Javier Oritz, columnista vasco al que no se le ha ocurrido otra cosa que fallecer esta madrugada sin tener la deferencia de pedir permiso a nadie. 

Presencia habitual en los medios públicos de Euskadi y peso pesado de la prensa nacional, Ortiz era columnista de Público desde el nacimiento del periódico. Para mí Ortiz era, lo confieso, lo mejor de Público. Lo sigue siendo todavía hoy, pero no lo será ya mañana.

Hay gente cuya opinión, jamás impuesta, siempre opinada, acaba convirtiéndose en un salvavidas mental en este mundo de naufragios continuos. Hay gente, como Ortiz, que invierte toda su vida en soñar con Jamaica. Y, de tanto soñarla, un día acaban despertándose en sus playas, donde la prisa se mueve despacio y nadie malgasta el tiempo en lamentaciones. Donde esa alegría que Ortiz reivindicaba es la opinión mayoritaria y, precisamente por eso, los columnistas pueden por fin descansar.

Agur, señor Ortiz. Seguiremos leyéndole en mitad de la tormenta.

CAMPAÑA ANTITABACO

27 de abril de 2009

VAMOS A MORIR TODOS

Pues nada, oye, que se acaba el mundo. Siempre supe que sería algo así. Siempre supe que sería culpa de los mexicanos. Putos frijolitos propaga-pandemias. Y como no podía ser menos, Euskadi y Cataluña han demostrado nuevamente que son el motor de España, importando antes que nadie la mortal influenza.


Habrá quien crea que esta pandemia no es más que una cortina de humo para que no hablemos de la crisis y el paro. Habrá quien diga que es un castigo de Dios por follar con condón y por marcar la casilla de las ONGs en la Declaración de la Renta. Saldrá Aznar y dirá que, con él, el mundo no se acabaría.


Cuando estalló la gripe aviar, muchos sospechamos que se trataba de la largamente planeada venganza de los pollos contra los humanos. Después de todo, llevamos siglos cortándoles las cabezas y metiéndoles un palo por el culo; la venganza era sólo cuestión de tiempo. Pero fue una falsa alarma.


El auténtico fin de la especie humana ha llegado de la mano de los cerdos. Con lo que costó que los yankis importasen otra vez jamón, y ahora van los cerdos y nos dejan como el culo. Cualquiera se fía de esos animales, pensará Obama.


Lo cierto es que el maltrato al cerdo a lo largo de la historia ha sido flagrante. Nos reímos de ellos porque se revuelcan por el fango, pero, ¿no lo harías tú también si tuvieras orgasmos de media hora? ¿No será que, en el fondo, los humanos sentimos envidia de los cerdos? ¿No será que el cerdo representa todo lo que ansiamos y por eso los despedazamos y nos los comemos a cachitos?


Ya es tarde para las preguntas. Ya es tarde para lamentarnos. Si crees en Dios, será mejor que empieces a rezar. Porque La Gran Venganza Porcina ya está aquí.


25 de abril de 2009

LA CRISIS: OTROS 10 TITULARES QUE LEEREMOS

Aquí, los 10 primeros.

1. El Gobierno descarta volver a la peseta y se plantea volver a los reales.

2. Un ejecutivo muere linchado en plena calle tres comentarle a un amigo: “En mi empresa son unos cabrones, ya no me llevan en Business”.

3. La policía de Marruecos intercepta otra patera con 52 andaluces.

4. Cuatro y La Sexta se fusionan formando PSOETV, la nueva cadena de televisión independiente.

5. Las prostitutas sudamericanas, indignadas: “Ahora vienen aquí las españolas a quitarnos nuestro trabajo”.

6. La policía carga contra la masiva manifestación de jubilados en Madrid y rompe 19.263 caderas.

7. Los sindicatos se reúnen hoy en Argel con los empresarios para acordar un alto el fuego.

8. La madre del joven que murió de ansiedad mirando Infojobs declara: “ya le dije que no se hiciera tornero fresador”.

9. Ante los aprietos económicos del Grupo Planeta, este año no se encargará el premio a una estrella televisiva.

10. Zapatero se ahorca en su despacho y De la Vega dice que es un problema de comunicación y que no hay que ser tremendista.

23 de abril de 2009

SI TE DICEN QUE CAÍ

“Soy del parecer que más de la mitad de lo que hoy entendemos
por cultura popular proviene y se nutre de lo que no merece ser
visto ni oído en la televisión.” 
Juan Marsé

“Jarl.”
Chiquito de la Calzada

Vaya por Dios. El mismo día en que critico a los sabios de la tele desde mi esquinita del panfleto comunista, va Marsé, maestro donde los haya, y carga contra el medio televisivo desde la imponente tribuna del Premio Cervantes.

Dice Marsé que la televisión es una mala influencia para la gente. Que los contenidos televisivos (algunos, se entiende) son dañinos. Que no educa y, por tanto, perpetúa el gilipollismo español que nos hace estar en la cola de casi todo lo importante.

Y fíjate que a mí no me lo parece. La imbecilidad de, por ejemplo, María Patiño no es contagiosa. Si ha conseguido hacer de la vacuidad su fuente de ingresos, mejor para ella. El problema no es que la sujeta esta salga por televisión; el problema, para mí, es que reviente audiencias. ¿Huevo o gallina? Marsé, está claro, apuesta por la gallina. Yo culpo al huevo. 

Usar la espléndida tribuna del Cervantes para cargar contra los generadores y difusores de contenidos televisivos (que, no lo olvidemos, son empresas privadas que realizan productos de consumo libre y voluntario) me parece gastar una munición preciosa.  Creo que hay cosas que contribuyen a la estupidez patria de manera mucho más determinante que los esparajismos semanales de Dónde estás corazón y compañía. Me refiero, por ejemplo, al lamentable nivel intelectual de nuestros políticos, empezando por Zapatero y Rajoy (de gente como Pepín Blanco o la políticamente difunta Magdalena Álvarez ni hablamos). 

La mala televisión son las ramas en el bosque del empobrecido paisaje cultural español. Y ese bosque está habitado por ministros de educación incompetentes, consejeros disfuncionales, profesores adictos al Prozac y alumnos yonkis de la permisividad y el cansancio. Pasar de la educación, como pasan los gobiernos españoles, uno tras otro, nos garantiza varias generaciones más de cenutrios integrales. Es la educación, y no la tele, quien crea patiños

Es un tópico, pero es cierto: toda sociedad tiene la televisión que merece. Quejarse de ello, así lo veo yo, es un esnobismo de humo.

MALPENSANDO: SERVICIO PÚBLICO

De las muchas estupideces que orbitan en torno a la televisión, la más recurrente es ésa que afirma que la televisión pública debe ser un servicio público. Como un váter de monedas, pero con Teletexto. Debe servir al ciudadano, que para eso la paga. “Esta noche, en prime-time, Telefarmacia, donde Carlos Sobera leerá la lista de farmacias abiertas en cada una de las ciudades españolas.”
Así empieza mi columna de hoy para Público, que puedes leer en la contraportada del diario y también aquí .

20 de abril de 2009

YAK DANIELS

Resulta que, en el accidente del Yak-42, lo menos dantesco fue el accidente en sí. Resulta que el general Vicente Carlos Navarro, jefe del equipo médico que firmó las identificaciones de los cadáveres del Yak, es un borrachuzo y un incompetente. Resulta que el general Navarro metió prisa a los forenses de Alá para que se dejaran ya de tanta identificación, coño, que se nos va el avión. Y los cadáveres acabaron hechos un revoltijo, porque la reconstrucción de los miembros se hizo, según parece, en plan señor Patato.


¿Esto es un dedo o una polla? ¿Un polla? Pues a ver, señores, ¿qué cabeza os pega con esta polla?   Hasta mezclaron miembros de un hombre blanco con los de uno negro, cual anuncio de Benetton, solo que con más sangre seca y menos estilismo. Después de todo, ¿a quién cojones le importa?, pensaría el generalísimo Navarro. Dios nos ama aunque no seamos estrictamente simétricos.


Cuentan esos malintencionados forenses turcos que el general Navarro no paró de meterles prisa para que los muertos españoles yacieran ya mismo en su patria, aunque eso supusiera meterlos en bolsas del corte inglés. Y cuentan que el general olía a alcohol. A Yak Daniels, quizá, la bebida de los hombres que son tan hombres como el general Navarro, esa raza de militronchos de vieja escuela cuyos cojones se convierten en poderosas razones de Estado cuando les da por levantar la voz. Esos milicos de hierro que sirven a la patria y a Dios, pero se olvidan de las personas.


Si yo fuera familiar de una de las víctimas del Yak-42, pediría que buscaran rastros de semen en los cuerpos. Porque todos sabemos que un español borracho es capaz de meterla en cualquier parte. Y un culo, sobre todo si está desprovisto de cabeza, es una cosa muy golosa. ¿Verdad, general?


17 de abril de 2009

OMBLIGOS DE PRIMAVERA

Cuenta Carmen Rigalt, en su columna de ayer para El Mundo, que los columnistas varones empiezan a andar exaltados con el primaveral destape ombliguil de las “muchachas en flor”. Yo, quizá porque llevo dos meses enclaustrado (y cuando salgo a la calle siempre llueve), aún no he visto un solo ombligo primaveral, pero me vale el pie de Rigalt para hablar de ellos y empezar a imaginarlos.

Aunque me considero un demócrata convencido, soy un perfecto fascista en asuntos sensuales. Los ombligos me gustan. Son sexys. No es que sea un fetichista del tema, pero creo que un ombligo expuesto a la mirada pública en plena calle es un hermoso regalo de Satanás, un trozo de pecado gratis para que uno peque con la mirada sin necesidad de pecar con lo demás.

Para que esos ombligos puedan estar ahí, en nuestras calles y vagones de metro y autobuses, se necesitan tres elementos: una mujer, un top y (esto es opcional pero recomendable) uno de esos pantalones de cintura demasiado baja para una buena chica cristiana, esos pantalones que hacen que el ombligo sea lo de menos, que lo encuadran demasiado arriba en el marco color carne, que dejan un descampado de piel entre el ombligo y el cinturón, donde uno, con la mente, puede poner de todo, desde un par de suciedades hasta una declaración de amor para toda la vida.

Lo que me convierte en un fascista no es el ombligo, ni el top, ni siquiera ese pantalón acelera-corazones. Lo que me convierte en un fascista de la sensualidad son las propietarias de todo eso, las dueñas de ombligo, top y pantalón. Pero no todas.

Me convierto en un fascista cuando ese ombligo, acompañado de la carne que lo rodea, se precipita hacia fuera entre el top y el pantalón, como un remanente del cuerpo que el cuerpo ya no quisiera. Me indigno cuando ese mapa de carne se bambolea arriba y abajo, flácido, inconsistente, y ese ombligo se convierte en una humillación para su propia dueña, para quien lo mira y para todos los ombligos del mundo.

Las mujeres guapas llevan toda la vida diciendo a las mujeres feas que la clave para ser sexy es creerte sexy, y algunas lo han entendido muy mal. Hay más cosas en la vida aparte de ombligos. Dejemos que sean los vientres planos y hermosos los que se desnuden por las calles. La primavera es hermosa, no la jodas con ese top.

16 de abril de 2009

MALPENSANDO: CUBA 2030

Echando la vista atrás, uno se da cuenta de que la transición cubana fue pasmosamente rápida. Si hubiera que buscar una fecha clave, sería probablemente enero de 2009, cuando Zara abrió su primera tienda en La Habana. Poco después, Obama eliminaba las restricciones a los viajes y a las transacciones.
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13 de abril de 2009

ENTREVISTA A ÁNGELES GONZÁLEZ-SINDE

JOSE: Ministra, enhorabuena por su nombramiento.

GONZÁLEZ-SINDE: Desde el Ministerio de Cultura del Gobierno de España, queremos agradecerte tu felicitación y la hacemos extensiva a todos los agentes culturales que, día a día, luchan por…

J: Sí, vale, de nada. Si le parece, vamos directamente a lo que interesa a la gente: ¿realmente cree que el cine español está jodido por culpa de Internet?

GS: Sin duda. La última película de Garci, por ejemplo, no la ha visto nadie. Eso es que se la ha descargado todo el mundo.

J: ¿Usted cree?

GS: Seguro. Pero yo no quiero culpar a la comunidad de Internet, porque sé que no es mala gente. Ellos son enfermos, y hay que tratarles como tales. Se empieza con el eMule y se acaba en la heroína.

J: Usted ha cargado incluso contra las operadoras telefónicas al decir que el ADSL sólo sirve para descargarse pelis y música.

GS: Hombre, por supuesto. Si Internet desapareciese ahora mismo, el cine español recuperaría el esplendor de la época de Berlanga y Juan Antonio Bardem.

J: ¿Y no cree que, para eso, necesitaríamos a Berlanga y a Juan Antonio Bardem?

GS: Na, eso es secundario. Lo principal es acabar con la descargas ilegales.

J: ¿Intenta decirme que, sin Internet, el cine español sería mejor?

GS: Intento decirle que, sin Internet, la gente se aburriría más y no le quedaría más remedio que ir al cine a ver cine español.

J: Pero eso es como decir que, si no hubiera mujeres en el mundo, los hombres se masturbarían más.

GS: Es una comparación terriblemente soez, pero sí, así es.

J: O sea, que Internet es un polvo y el cine español es una paja.

GS: Yo no he dicho eso. ¿Intenta confundirme?

J: Para nada.

GS: Usted es uno de ésos, ¿eh? Apuesto a que no para de descargarse cine español.

J: Le juro que no me he descargado una peli española en mi vida.

GS: Eso decís todos, pero sé que mentís, porque yo huelo a los mentirosos. ¡Los huelo! Pero una cosa te voy a decir: el cine español vencerá. Y vosotros, los piojosos dos punto cero, suplicaréis clemencia.

J: Pues vale. Ministra, que tenga suerte en su cruzada.

GS: Muchas gracias. Que viva el cine español.

J: Y sus trailers.

12 de abril de 2009

MALPENSANDO: LOZANITOS, EL TERROR DE LAS ONDAS

Por algún motivo, el programa Microsoft Word, en su versión española, considera incorrecta la palabra “Losantos”, y te sugiere que la sustituyas por “Lozanitos”. Lozanía, según el Diccionario de la RAE, significa viveza y gallardía o, en otra acepción, orgullo y altivez. Microsoft Word sabe cosas.
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9 de abril de 2009

MALPENSANDO: TE ROGAMOS, ÓYENOS

Como cada año, la Semana Santa desempolva la España más tradicional y bulliciosa. Sevilla se llena de turistas ávidos de berreantes beatos, y los informativos nos bombardean con excentricidades locales en las que lugareños se fustigan, se crucifican, lloran y cantan en una orgía de culto desenfrenado, una rave de penitentes.
Así empieza mi artículo de hoy para Público, que puedes leer en la contraportada del diario y también aquí. Hale, todo el mundo a rezar.

7 de abril de 2009

ENTREVISTA EXCLUSIVA A ASTRIT BUSHI

(Suena el teléfono.)

JOSE: ¿Sí?

BUSHI: ¿Es usted el del blog ese que empezó como muy punki y muy incorrecto pero que ahora es una herramienta más del sistema al servicio del poder?

J: Eh… No, creo que usted busca a Ignacio Escolar. ¿Quiere su teléfono?

B: No, no. Yo busco a un tal Pérez.

J: ¿Quién es usted?

B: Astrit Bushi.

J: ¿Quién?

B: El tipo que pegó con un hacha a Jose Luis Moreno.

J: ¡Ah, sí, hombre! ¿Y qué puedo hacer por usted?

B: Es que, verá, me gustaría aclarar todo este jaleo que se ha montado en torno a mi persona. Es que yo no me he fugado de la cárcel, ¿sabe?

J: Ah, ¿no?

B: No, no, qué va, para nada. Verá, yo estaba en mi celda tranquilamente, dibujando un dragón en la pared con mi propio semen, lo típico, mientras los guardias veían Escenas de Matrimonio. Y, cuando acabó el programa, los guardias vinieron a mi celda, la abrieron y me pidieron perdón.

J: ¿Está diciendo que le dejaron salir deliberadamente?

B: Como lo oye. Uno de los agentes incluso me abrazó y me dio dinero para el taxi.

J: Y, dígame, cuando entró en la mansión de Jose Luis Moreno, ¿sabía a quién pertenecía?

B: Qué va, para nada. Yo creía que era la casa de un rico normal. Pero, cuando vi que en el jardín tenía más de mil perros de Lladró, empecé a olerme que allí vivía alguien… peculiar.

J: Se especuló mucho con el hecho de que alguien con su sangriento pasado no matara a Moreno. ¿Por qué le perdonó la vida?

B: Bueno, verá, es que yo estaba ahí, robando tranquilamente, cuando apareció ese señor vestido solo con un batín de seda y… Me entró el pánico. Al principio creí que era la chica de la curva, porque yo soy muy supersticioso, ¿sabe?, pero, claro, eso no podía ser porque allí no había curva ninguna.

J: ¿Y cómo reaccionó el señor Moreno cuando le vio a usted?

B: Pues muy mal. Me miró fijamente y me preguntó: “¿Me va a violar?” Yo le dije que no, que estuviese tranquilo y nadie saldría herido. Entonces él me volvió a preguntar: “¿Pero me va a violar?” Perdí los nervios, lo confieso.

(Suenan sirenas de policía al fondo.)

B: Oiga, le tengo que dejar, ¿eh? Es que… eh… He quedado.

J: Ya, pero oiga, no…

(Cuelgan al otro lado. Yo quedo pensativo unos segundos. Luego, marco un número de teléfono.)

J: Con Ignacio Escolar, por favor. ¿Nacho? Jo, tío, no te vas a creer lo que me ha pasado. Me ha llamado el tío que zurró a Jose Luis Moreno preguntando por ti.

5 de abril de 2009

El tipo que agredió con un hacha a Jose Luis Moreno está en libertad. La justicia española funciona.

3 de abril de 2009

FRIKIS COOLS

En algún momento, a finales de la década de los 90, los freaks tomaron el mando. Tanto y tan bien lo hicieron, que freak, la palabra, llegó a devaluarse, a perder el sentido. De la noche a la mañana, Hollywood se lanzó a fabricar pelis de superhéroes, una detrás de otra. La crítica de tebeos encontró acomodo en la prensa seria, y los salones de comics irrumpieron en los telediarios. Los freaks eran un target, y, mira tú, resultó que eran un target cojonudo.

Todo esto coincidía con la entrada en el Mercado del Esparajismo Español (tv+prensa+cine) de una serie de gente que, para asombro de los encorbatados, firmaba sus contratos ataviados con camisetas de Mario Bros. Era gente que se gastaba parte de sus sueldos en figuritas de resina y en una cosa llamada merchandising que, a veces, había que comprarla por Internet. Gente por la que nadie hubiera apostado un duro años antes, y que, sin embargo, han acabado nutriendo el tejido show-bussinessero de este país. Ser freak y ser cool pasaron a ser lo mismo, y todavía me sorprende que el Universo no se colapsara por ello.

Hoy Lobezno aparece en portada de El País como si tal cosa, las cadenas de televisión hacen ciclos de superhéroes en prime-time, y un Son Goku con un pollón de un metro, obra de Takashi Murakami, se exhibe en el Guggenheim Bilbao cual obra maestra de la contemporaneidad.

Y los pobres frikis veteranos, que en su día nos matamos para encontrar aquel Spiderman número 1 de Forum, nos vamos haciendo viejunos, y observamos a esos superhéroes de estreno como si fueran carteles vintage, como si todo eso llegase demasiado tarde. Y quienes compramos aquella primera edición (en tomos) de Watchmen, tan grande y tan bonita, miramos con estúpido asombro esa cartelera llena de explosiones y rayos y músculos que ya no nos dice nada. Y acabamos, todos juntos en un bar, hablando de las cosas que de verdad importan: de mujeres y de trabajo. Como unos putos frikis. Otra vez.

2 de abril de 2009

MALPENSANDO: LA ESPAÑA CUÁNTICA

Si la teoría de cuerdas es correcta, en alguna de las dimensiones paralelas que cabalgan invisibles con nosotros, la Guerra Civil española nunca tuvo lugar. En esa dimensión imperceptible, la República siguió siendo republicana, con sus conflictos y sus errores, para evolucionar, quizá, hasta una democracia parlamentaria.
Así empieza mi columna de hoy para Público, que puedes leer en la contraportada del diario y también aquí.

Nota: El enlace a la columna ya está arreglado. Perdón.