21 de marzo de 2010

El club de los intocables

Cualquier persona que trabaje en un medio de comunicación lo sabe. En nuestro país hay varios mastodontes empresariales que son intocables. No se les puede juzgar en antena ni en papel. No se puede ironizar sobre ellos, no aceptan comentario crítico alguno sobre su marca ni sobre sus actitudes empresariales.
 
Estas grandes empresas ejercen su particular modelo de censura a través de los departamentos comerciales de los medios. Éste es quizá el principal tabú de nuestro país (y, supongo, de cualquier otro) del que nunca leerás ni oirás hablar en un medio privado. Se trata de grandes anunciantes, jugosas fuentes de ingresos que ningún periódico, ninguna radio, ninguna cadena de televisión puede permitirse el lujo de perder. Es la paradoja de la libertad de información en un sistema capitalista donde la información periodística (salvo en el caso de TVE) se hace posible gracias al dinero de empresas privadas.
 
La actual pandemia económica no sopla en favor de la libertad de información. Porque la crisis, tal y como los informes de OJD y de Sofres no cesan de recordarnos, está poniendo en jaque a todos los medios de comunicación. Y si a la crisis sumamos el actual cambio de paradigma informativo, con Internet como protagonista, la situación se torna desastrosa para las grandes redacciones y, por extensión, para la libre información.
 
Hoy por hoy la censura comercial es la más férrea en nuestros medios (algunos dirán que la única, aunque esto tampoco es cierto). Después de todo, la relación entre los medios de comunicación y sus anunciantes se limita al terreno de lo meramente económico. El hecho de que una de las empresas genere contenido resulta irrelevante… al menos, hasta que ese contenido empieza a afectar a la normal relación comercial entre ambas empresas.
 
Cierto es que no todos los grandes anunciantes ejercen el mismo nivel de presión. Algunos sólo censuran las críticas más duras. Otros permiten cierto nivel de crítica (sobre todo si se plantea en términos humorísticos), pero censuran los análisis profundos. Y otros, los más celosos, bloquean toda mención no pagada.
 
Para estas grandes empresas Internet se ha convertido en un serio problema, porque la capacidad de difusión de una noticia es demasiado rápida e incontrolable. Para cuando la empresa localiza lo que considera un comentario dañino para su imagen, éste puede haber sido leído por decenas de miles de personas y estar ya replicado en cientos de blogs. Si la información es incorrecta, la empresa acudirá a su gabinete de abogados. Pero, si la información es correcta y demostrable, su único (aunque poderoso) recurso será la movilización de su maquinaria propagandística.
 
Es por este motivo que, hoy por hoy, la existencia de blogs independientes resulta esencial para la calidad democrática. Para la libre circulación de información, particularmente en lo que se refiere a las grandes empresas que, a fin de cuentas, son las que dirigen el mundo.
 
Nos tienen rodeados, cierto. Pero somos millones.
 
Para Javier Krahe. Feliz cumpleaños, maestro.

14 de marzo de 2010

10 teorías sobre la muerte de Jon Anza

1. Le mató un guardia civil borracho al grito de "¿Quién ríe ahora, hijo de puta?"

2. Le mató un gendarme borracho al grito de "¿Quién ríe ahora, hijo de puta?" en francés.

3. Su corazón hizo crack al alejarse de la tierra por la que tanta sangre había derramado. Sangre de otra gente, quiero decir.

4. Era adicto a la cocaína y, como llevaba 300.000 euros encima, decidió hacerse un rulo con cada billete.

5. Fue asesinado por ETA porque se cortó el pelo con buen gusto y a la banda armada le pareció una traición inadmisible.

6. Murió de cáncer por el wifi del TGV francés.

7. Tras 21 años aislado en la cárcel, Jon escuchó cinco minutos a José Blanco y su corazón no lo soportó.

8. Jon, arrepentido de todo el dolor que había causado, aguantó la respiración hasta el deceso.

9. Fue asesinado por ETA porque una vez dijo: "La primera etapa de Juan Manuel de Prada no está mal del todo".

10. Jon Anza sigue vivo en Venezuela. El cadáver encontrado en Toulouse pertenece en realidad a Maddie McCann.

7 de marzo de 2010

8 planes estratégicos para España

Educación
España no tiene ningún problema cultural, como prueba el hecho de que todo el mundo hable de cualquier tema con total autoridad, aunque haya hecho medio módulo de FP que no acabó porque le pillaron fumando crack en el baño. El problema de la educación en España, por tanto, es que la gente saca malas notas. Bajemos el nivel de exigencia un poco más y tendremos una de las generaciones académicamente más exitosas de nuestra historia.
 
Cultura
En España no tenemos cultura porque la gente que realmente tiene un criterio intelectual está vetada en los medios de comunicación porque una vez dijeron algo contra Prisa, Mediapro, Unidad Editorial o cualquier otro gran grupo de comunicación. Obviamente, merecen tal ostracismo. Afortunadamente, nos quedan los actores de cine español y sus siempre refrescantes opiniones sobre cualquier cosa.
 
Medios de comunicación
En España tenemos una serie de medios de comunicación muy serios y solventes. Lamentablemente, han tenido que despedir a todos los periodistas porque cobran demasiado. No obstante, el papel de la prensa es fundamental para preservar el derecho constitucional de todo ciudadano a tener un sudoku distinto cada día.
 
Crisis de valores
La juventud ya no cree en casi nada. Esto es incomprensible teniendo en cuenta la excelente labor pedagógica de la política y los medios de comunicación. Tenemos que conseguir que los jóvenes aporten valor a nuestra sociedad, para lo cual es fundamental que beban dentro de los bares, porque en la calle hacen mucho ruido y así no hay quien duerma.
 
Economía
Es España sabemos hacer lo que sabemos hacer: casas. Hagamos, por tanto, casas como si no hubiera un mañana. Fabriquemos casas en todas partes, cientos de miles de casas, millones de casas, y vendámoselas a los europeos. Otros países invierten en científicos que, te pongas como te pongas, tendrán que vivir en alguna parte, ¿no?
 
Igualdad de género
Hoy en día, la mujer tiene las mismas oportunidades que el hombre en todos los ámbitos salvo en el laboral y en el económico. No obstante, se está avanzando mucho en este campo. Ahora, por ejemplo, es difícil que un empresario despida a una mujer por estar embarazada; hoy la despide porque cometió un grave error justo el mismo día en que comunicó que estaba embarazada.
 
Religión
La religión es un poderoso mecanismo de control social, dado que castiga a los pecadores con un infierno eterno. No en vano muchos de los pecados capitales coinciden con leyes laicas (salvo lo de desear a la mujer del vecino, porque, si fuera ilegal, no quedaría nadie en libertad). Una sociedad laica nos conduce hacia un futuro donde no hay miedo y, por tanto, hay libertad de acción para atentar, asesinar, violar, abortar y masturbarse en público. Potenciemos, por tanto, las religiones (salvo la de los moros, que están todos locos).
 
Memoria histórica
Es importante que, desde la unión y el consenso, cerremos viejas heridas. Los fascistas nos derrotaron y muchos de ellos, así como sus descendientes ideológicos, siguen en cargos de poder municipal, autonómico y estatal, pero martirizarse no sirve de nada.

1 de marzo de 2010

Risas enlatadas: Secuelas de la EGB

Hace mucho que no linko desde aquí mis columnas para Público. Pero, mira por dónde, hoy me apetece.
El desastroso sistema educativo de nuestro país ya tiene nuevo mártir. Se hace llamar John Cobra y representa a las mil maravillas lo que pasa cuando administraciones sucesivas basan la economía de un país en la mano de obra ninguneando la educación, la ciencia y la cultura.
La columna completa, en la versión papel (para los clásicos) y también aquí.

Esto sólo lo arreglamos entre todos