27 de abril de 2010

Analítico: Veintiuno

Ayer nació un nuevo medio de comunicación en internet: Analítico.es. Se trata de un medio independiente (de verdad) formado por un grupo de voluntariosos periodistas con los que tengo el placer de colaborar.

Así empieza mi primera columna:
Bienvenidos al siglo veintiuno, la era donde el futuro es ya una idea vieja. Bienvenidos a los ordenadores de bolsillo y los coches eléctricos, a la información inmediata y al ruido inmediato. Hoy los partidos políticos están en manos de agencias de publicidad y los periódicos en manos de multinacionales. Bajo los adoquines están las máquinas perforadoras compradas al primo del alcalde. Es el siglo del no fumar, del no gritar, del bien decir y mejor pensar.
La columna completa, aquí.

El manifiesto de Analítico.es, aquí.

Y aquí, su Twitter.

25 de abril de 2010

10 titulares que leeremos en mayo

La Asociación de Prensa se muestra indignada porque hace 15 días que nadie mata a una adolescente, con la consiguiente pérdida económica en el sector.

Un alto cargo del PP es expulsado del partido por no estar implicado en ningún escándalo de corrupción.

Grecia se gasta la ayuda de la Unión Europea en morros de cerdo y su presidente declara: "Estamos convencidos de que es una inversión de futuro".

Ángeles González-Sinde declara: "Con Gutenberg vivíamos mejor".

El Papa declara que follarse niños es pecado a partir del niño 2.000.

El juez Garzón se resbala en la bañera con tan mala suerte de clavarse cinco balas en la cabeza.

Un muchacho de Bilbao da un puñetazo a un cajero automático que le traga la tarjeta y es condenado a 20 años de prisión por pertenencia a banda armada.

Infojobs crea una aplicación para el iPad, "porque estar parado no está reñido con ser cool".

Polonia descubre que un país puede sobrevivir sin presidente.

España descubre que un país puede sobrevivir sin presidente.

19 de abril de 2010

Culos

Tras varios años trabajando desde casa, llevo un par de meses compartiendo mi jornada laboral con una veintena de personas. Y puedo afirmar que, a día de hoy, he visto la mitad superior de la raja del culo de todas ellas.
 
Me pregunto en qué momento se produjo la democratización de la exhibición cular. Cuándo agacharse, dejando que la tela se repliegue a su antojo, dejó de ser una actividad exclusiva de obreros descuidados y pasó a convertirse en un hecho común, en algo aceptable para estudiantes, ejecutivos, empresarios, madres y padres de familia. En qué momento el culo dejó de ser propiedad privada del amante y adquirió un estatus tan similar al del codo o la oreja, una zona ajena al pudor, un trozo humano orgullosamente mostrable.
 
Un día cualquiera, uno puede disfrutar y ser víctima de culos pequeños y culos grandes, culos inmaculados, peludos, fofos, firmes y caídos, culos deseables y culos asquerosos. Vivimos la era del culo al aire.
 
Los pantalones de tiro bajo nacieron en los años 60, pero no fue hasta el siglo XXI, con la amenaza del terrorismo global y las consiguientes leyes antiterroristas, con los recortes de derechos civiles y las guerras preventivas, que el pueblo empezó a agacharse sin preocupaciones.
 
 Mientras el sentimiento religioso se desmorona bajo la física, la biología y la pedofilia, mientras los escáneres corporales desnudan en aeropuertos a una persona de cada cien, la clase media se agacha a recoger una moneda o a atarse los cordones, y muestra orgullosa su raja del culo a los satélites norteamericanos. Google Maps es la web con más culos al aire del mundo. La cartografía del siglo XXI está repleta de gente agachada esperando un tiempo mejor.
 

7 de abril de 2010

El valle de lágrimas

La Iglesia católica está pasando por un momento complicado. Y me refiero a los últimos dos mil años. Primero fue toda esa mierda de que el hombre no es el centro del Universo. Luego quemar brujas poseídas por Satán empezó a estar mal visto, y las fogatas tuvieron que extinguirse con agua bendita. Después, ese imbécil depresivo de Nietzsche mató a Dios sin pedir permiso a nadie, y Belcebú, el Limbo y no sé cuántas cosas más tuvieron que convertirse en metáfora de la noche a la mañana. Y ahora, por si la depravación moral que vivimos no fuese ya suficientemente intensa, unos pocos beatos bienpensantes se rasgan las vestiduras sólo por unos pocos centenares de críos toqueteados por gente de recta moral.

Si Dios no hubiese querido tocamientos, no hubiese creado las pollas, ¿no te parece? No hubiese inventado esa insoportable presión testicular que te grita: ¡sácame de aquí, siembra tu simiente, mira ese culo, esa nuca, esa boca! Cien, doscientos, trescientos niños violados, ¿qué es eso comparado con dos mil años de caridad, bondad y perversas tentaciones en llamas?

¿Que el Papa lo sabía? Bueno, es el representante de Dios en la Tierra, no hay una cosa que el Papa no sepa. ¿Acaso es un pecado saber? ¿Acaso es un delito perdonar? No podemos criminalizar a alguien sólo por tener un código moral que nos sobrepasa. No podemos juzgar las decisiones del representante de Dios, porque sólo Dios puede juzgar eso.

Dios nos dio libre albedrío para tocar colitas de niños sordomudos y también para callarnos si nos preguntan. Nos lo dio para aprender idiomas y llegar a Papa con el peso de doscientas pollas infantes sobre la conciencia. Y Dios, no lo olvidemos, está en todas partes. En la sangre en los calzoncillos. En el semen en los libros de mates y en los barrotes de los orfanatos. Dios está en cada sistema inmunológico que falla en África y en cada euro para el Domund.

Dios dijo: propagad mi palabra. Y se hizo la multinacional más rentable de la historia del homínido. Y Dios vio que era bueno. Y dijo: inventad el pasado, cread un personaje y llamadle hijo mío. Y dijo: sed crueles y nobles en mi nombre, sed codiciosos y generosos a partes iguales. Y dijo: proclamad con igual fuerza la luz y la oscuridad, sembrad el miedo y la incertidumbre, decidles que soy amor, pero también castigo infinito. Y Dios dijo: a todo esto le llamaréis control social, que se derramará por todos vosotros para el perdón de los pecados. Y vio que era bueno.

Un alto cargo de la Iglesia católica apostólica romana se ha zumbado a más de doscientos críos con la complicidad del representante terreno del Supremo Creador. Palabra de Dios. Te alabamos, óyenos.