31 de agosto de 2010

La Marsellesa gitana

En la primera mitad del siglo XX, un gitano criado en un campamento a las afueras de París, grabó una de las mejores "versiones" de La Marsellesa.

Se llamaba Django Reinhardt.

30 de agosto de 2010

I Congreso de Mentes Brillantes

21 minutos es el tiempo medio que el cerebro puede mantener su atención al 100%. O eso dicen, aunque creo que la televisión actual está reduciendo la cifra a un par de segundos. Sea como fuere, esos 21 minutos son la premisa bajo la que se ha organizado el I Congreso de Mentes Brillantes, titulado "El Ser Creativo", que se celebrará en Málaga los días 21, 22 y 23 de octubre.

25 líderes de opinión de distintos campos (tres de ellos con un Nobel bajo el brazo) dispondrán de 21 minutos para exponer sus ideas acerca del presente y el futuro de la Humanidad. El objetivo del evento es crear un caldo de cultivo donde científicos, intelectuales y académicos de todo el mundo puedan compartir sus ideas.

Entre los ponentes hay unas cuantas figuras muy interesantes, como Michio Kaku (físico teórico y divulgador), Mario J. Molina (Premio Nobel de Química y uno de los asesores de Obama en cuestiones de medio ambiente), Dean Hammer (genetista y divulgador), Vandana Shiva (referencia del movimiento antiglobalización) y Mikhail Gorbachev.

El director del evento, Joaquín Zulategui, ha tenido el detalle de invitarme (gracias), así que probablemente escriba una crónica compactando las principales ideas aportadas por los 25 ponentes.

Si te interesa el acto, puedes informarte e inscribirte en su propia web.


21 de agosto de 2010

Cómo fabricar un engañabobos

¿Eres un joven emprendedor con ganas de comerte el mundo pero sin ningún proyecto que valga la pena?¿Estás buscando una idea de negocio que requiera un mínimo esfuerzo y te genere cuantiosos beneficios?

¡Enhorabuena, porque estás en el momento y el lugar adecuado! España es un país de misticismos y creencias absurdas, y eso es una oportunidad de negocio que un emprendedor talentoso como tú no puede dejar escapar.

Con esta sencilla guía podrás poner en marcha tu negocio en sólo 10 pasos.

1. Crea un producto cualquiera (una pomada, una pulsera, una calcamonía...) y escribe un panfleto repleto de palabros científicos concatenados. No te preocupes por dotarle de algún sentido, tu consumidor potencial es analfabeto funcional. Hay palabras que funcionan de manera mágica como energía y magnetismo; úsalas sin ningún pudor.

2. Otra opción es inventarte tu propia palabra pseudocientífica, como polinmunitas o pendorfinas. Es fundamental que el vocablo que crees tenga una cierta resonancia científica.

3. Es importante que avales tu producto con alguna coartada "natural", que nadie piense que se ha desarrollado en un oscuro laboratorio sin ventanas repleto de gente fea. Puedes afirmar, por ejemplo, que tu producto se basa en algo oriental y milenario (no vale si es sólo oriental o sólo milenario, debe ser ambas cosas). Si el rollo oriental no te va, di que se basa en algo aparentemente inocuo pero extravagante como la mucosidad vaginal de las murciélagas.

4. Ojo cuando afirmes para qué sirve exactamente tu producto. Debe dar la impresión de que cura algo, pero no puede ponerlo explícitamente o corres el riego de acabar en la trena. Usa expresiones ambiguas y vagas; di, por ejemplo, que apelmaza los átomos o que diluye la entropía de tus quarks o que purifica el áurea magnética de tu glándula pineal. Y ponlo en negrita.

5. Ahora debes establecer un buena distribución para tu producto. Todos los asentamientos humanos que superan los 1.000 habitantes tienen al menos una de esas tiendas donde se venden productos biológicos junto a remedios homeopáticos (además de tener un tablón de anuncios con carteles fotocopiados de reflexoterapia y yoga para niños). Obviamente, debes colocar tu producto ahí, pero no te limites a eso. Las farmacias son también unos sitios fantásticos para distribuir un engañabobos. Quizá creas que hay una ley que prohíbe vender este tipo de productos en farmacias. Pues, mira, no.

6. Regálale tu producto a unos cuantos famosos. En nuestro país, prácticamente todos los que aparecen en televisión carecen de formación científica, lo cual es una ventaja para ti. Convence a unos cuantos famosos de las bondades terapéuticas de tu producto y garantízales que follarán más (porque, como todo el mundo sabe, cuando se diluye la entropía de los quarks, aumenta la potencia sexual).

7. Cuando alguien te pregunte porqué tu producto no está homologado por el Ministerio de Sanidad (y ten por seguro que alguien te lo preguntará tarde o temprano) respóndele que hay un lobby de presión formado por la industria farmacéutica y la OMS que presiona al Gobierno. Si, a pesar de tu explicación, el listo o lista en cuestión insiste en pedirte explicaciones, responde: "tú eres el típico que cree que el 11-S lo hizo Al Qaeda, ¿verdad?"

8. Los grandes medios de comunicación tienen una sección de ciencia que rellenar, pero carecen de periodistas capaces de diferenciar un brontosaurio del Hubble. Aprovecha esta feliz circunstancia para que publiquen un artículo sobre tu producto.

9. Incluso la gente que no ha ido a la universidad sabe que ahí se concentra alguna gente culta e inteligente. Es importante, por tanto, que presentes tu producto con algún tipo de investigación científica que lo avale y que haya sido llevaba a cabo en un centro universitario. Que no cunda el pánico; tienes dos opciones. La primera y más barata es inventarte la Universidad. Si deseas apoyarlo con imágenes, cómprale una bata blanca a tu cuñado y hazle un foto mirando a cámara. Esto tiene sus riegos, ya que podrías ser acusado de publicidad engañosa, así que te recomiendo una opción algo más cara. En el mundo, particularmente en los países del hemisferio sur, hay multitud de universidades que aceptan dinero por emitir informes con lo que tú les digas. La inversión merecerá la pena y harás un poco menos pobres a un par de familias.

10. Por último, reza para que a esa gran masa analfabeta llamada consumidores no le dé por leer algo de ciencia.

8 de agosto de 2010

Ejercicio de imaginación

Este artículo se publica asimismo en escolar.net. En estas fechas estivales, Ignacio se encuentra disfrutando de un merecido asueto junto a su esposa y el hermoso retoño de ambos, por lo que ha solicitado a un grupo de periodistas y a mí que alimentemos su bitácora mientras él come gambas y ostras al volante de su jaguar. (Nota para Periodista Digital: no es estrictamente cierto que Ignacio coma ostras al volante de su Jaguar, ni siquiera que tenga un Jaguar, pero podéis publicarlo en portada sin problema).

Lo de Wikileaks es indignante. ¿Con qué derecho se pone esa gente a hacer el trabajo que los periódicos no hacen? ¿Acaso no se dan cuenta de que si la prensa no ejerce el periodismo es por algo?

Hace bien el Pentágono en prohibir a sus chicos la lectura de esa página izquierdista. Imagínate que todos esos militares veinteañeros comprendieran a qué intereses obedecen realmente. Imagínate que descubren lo que hay tras las barras y las estrellas, tras la tarta de manzana y el sueño americano. Igual se largaban todos a freír Whoppers. Imagínate qué papeleta si el ejército más poderoso del mundo se queda sin buena gente que viva una edulcorada mentira; sólo quedarían fanáticos armados.

Ahí el Premio Nobel de la Paz tiene que ponerse firme e inventarse algo para meter en la cárcel al comunista despechado responsable de Wikileaks. Porque, como bien dicen los poderoso de derechas y de izquierdas, la libertad de expresión debe tener un límite. Tu libertad acaba donde empieza mi lobby (o, en el caso de la prensa, donde empiezan mis compromisos políticos y contractuales para con mis anunciantes). Porque si los medios serios publicasen todo lo que llega a las mesas de sus directores, nadie se fiaría de nadie, y eso es lo último que necesitan las Bolsas ahora mismo.

La economía se basa en la confianza, esto es, en la capacidad de la gente que puede hablar para no hacerlo. Uno no llega a un despacho con mesa de roble si no sabe mantener la boca cerrada. Pero entonces llegan los frikis de Internet, se montan una wiki y empiezan a largar eso que tantas bocas poderosas se han callado durante tantos meses. ¿Y dónde queda la Seguridad Nacional, eh?

La Seguridad Nacional es importantísima, de ahí que la S y la N vayan en mayúsculas. Todo lo que va con mayúsculas es importante: el Rey, Dios, ETA… Sin Seguridad Nacional, imagínate, los ricos harían lo que quisieran, las multinacionales camparían a sus anchas, y los países ricos invadirían a los pobres por intereses puramente económicos. La ley de la selva. Sin Seguridad Nacional, el Fondo Monetario Internacional haría más ricos a los ricos y más pobres a lo pobres en vez de luchar por reducir la pobreza, tal y como dictan sus estatutos.

Imagínate que ahora cunde el ejemplo y los periódicos empiezan a publicar noticias sin el consentimiento del poder político y económico. Imagínate que ocurre en España. Imagina que al ejército de becarios que este mes alimenta las páginas de todos los diarios les da por maniatar a sus jefes a la hora del cierre y publicar dos o tres verdades inconfesables.

Imagínate.