30 de enero de 2011

Tonadilleros de España

Descubro en un corte de 2007 a David Bisbal (actual imagen de Nocilla), soltando a Julia Otero la siguiente perla: "en este país hay demasiada libertad de expresión". 


Sólo esa frase ha bastado para alzarle al Top 1 de mi lista de Tonadilleros Con Muerte Cerebral que, hasta hoy, encabezaba Alejandro Sanz tras hacerse una empanadilla neuronal en Twitter mezclando los derechos de autor con los derechos de los niños de África. La cita: "Demuestren que están a favor de los derechos.. De los derechos de los niños con Sida en África a tener medicación a su alcance. No me jodan con estupideces... Saben que los derechos de los creadores son legítimos.." (Los dobles puntos son del propio Sanz, no me preguntéis por qué.)

Es un hecho: los tonadilleros españoles han perdido el control de sus bocas. En cuanto dejan de rimar amor con camión (asonante), empiezan a hacer patinaje artístico intelectual, bisbivueltas dialécticas, no es lo mismo ser que estar y etcéteras. 

Los cantantes españoles son los futbolistas de la cultura, lo cual es una desgracia para las pocas personas con sentido común que se ganan la vida cantando. Esto siempre ha sido más o menos evidente, pero en los tiempos del vinilo no constituía una molestia tan evidente como ahora. Porque ahora toparse con un cantante español en un medio de comunicación es sinónimo de vergüenza ajena en un elevado número de ocasiones. 

Y parte de la culpa la tiene la ministra de Cultura y representante gubernamental de SGAE. Porque lo más grave de la ley Sinde es, con mucho, el haber destapado la idiotez latente en el universo tonadillero patrio. La ley Sinde ha sido la excusa perfecta para que los medios de comunicación llevaran a primera plana las opiniones del star system tonadillero acerca de temas tan sencillos como los derechos, los deberes y las obligaciones en democracia, dejando al descubierto las gravísimas carencias del sistema educativo español. 

Con la colaboración de medio centernar de twiteros, he hecho una recopilación de patinazos dialéctico pergeñados por cantantes españoles en los últimos años. 

"XL: ¿Qué cosa legal prohibiría? 
CH: Muchas. Empezando por Internet. Da demasiado libertinaje." 

"Estoy en contra de que cualquiera desde el anonimato pueda decidir sobre las descargas ilegales igual que del último peinado de Britney Spears." 

"Es tarde para educar a la población, pero el Gobierno debería defender la propiedad intelectual". 

"Yo me pronuncio por ayudar a la señora ministra con una huelga general de silencio que paralice a los trabajadores de la música y su industria, hasta convencerla de que en estos putos tiempos, el único ministerio imprescindible en la lucha por nuestros derechos es el del Interior." 

"Internet no puede ser el altar de todos los descerebrados que hay en este país." 

"A quien haga descargas ilegales que se le corte el ADSL." 

"Pues yo creo que la solución está en Telefónica, ¿no?" 

"El que quiera música en su boda tiene que pagar, igual que paga los langostinos." 

"-Me he descargado todos tus discos de internet pero procuro ir a todos los conciertos que das cerca de donde vivo. Soy mala persona??
-Eres un ladrón, lo cual no quiere decir que seas una mala persona." 

"Nos estamos muriendo de hambre." 

27 de enero de 2011

Diez maneras de detectar a un frustrado

1. Cuando te hable de una obra cultural (libro, película, etc) te dirá: "es buena" o "es mala". Jamás dirá: "me gustó" o "no me gustó". 

2. Dice muchas veces la frase "lo que yo habría hecho" o "lo que se debería haber hecho". 

3. Sospecha que hay una conjura contra él (alegando envidias, persecución política o simple y etérea mala fe), razón por la que no se ha convertido en el líder de opinión que, en justicia, debería ser. 

4. Desprecia todo lo que parezca fuera de sus posibilidades. Si es gordo, por ejemplo, dirá que le gustan "las chicas rellenitas". 

5. Tiene una posición formada acerca de cualquier cosa, siempre basada en opiniones de terceros, desde la política interna de Zimbabwe hasta el software libre. 

6. Sea cual sea su tendencia política, siempre lo es más que el partido político mayoritario de esa tendencia. Son más de izquierdas que el PSOE, más liberales que el PP o más nacionalistas vascos que el PNV. 

7. Su trabajo está a la sombra de una profesión vocacional de la que no ha conseguido vivir; es crítico, guionista, profesor universitario… 

8. La mayor parte carece de sentido del humor, particularmente cuando el objeto de la broma es él mismo. Los más desgraciados incluso lo admiten en público, confundiendo minusvalía con virtud. 

9. Siempre habla de proyectos que generalmente no se materializan (por su propia incapacidad para ponerlos en pie, aunque ellos siempre culparán a terceros, al Sistema o al clima). 

10. Muere solo.

23 de enero de 2011

Carta abierta a Deia: Por omisión

Deia es un periódico vasco, fundado en 1977 por dirigentes del PNV. Es la segunda cabecera más vendida en Bizkaia, muy lejos de El Correo (de Vocento), su eterno e imbatible competidor. Tengo varios amigos que trabajan para ese periódico, casi todos como columnistas, y me llevo bien con ellos, como me llevo bien con muchos periodistas de Público, El País, El Mundo o El Correo. 

Desde que el PNV perdió el Gobierno Vasco, Deia viene desarrollando una intensa labor de oposición política. Hasta ahí todo lógico ya que, en España, los periódicos son todos panfletos más o menos descarados del partido político que les alimenta. 

Un problema mayor es cuando los periodistas se convierten en comisarios políticos y aceptan degradarse y degradar a la profesión periodística mintiendo deliberadamente en supuestos artículos de información. 

Una de las estrategias de desgaste que viene desarrollando Deia contra el gobierno de Patxi López se centra en la debacle de EiTB, la radio televisión pública vasca. En efecto, EiTB va mal. Muy mal. Ha perdido muchísima audiencia y se han tomado decisiones que, también en mi opinión, han sido enormemente desacertadas. Pero eso no quiere decir que haya que mentir para denunciarlo. 

Hasta ahora, he detectado muchas y muy graves mentiras publicadas por Deia en lo que respecta a EiTB bajo el epígrafe de información. No he escrito nada al respecto porque no me tocaba a mí directamente y porque sé que las personas aludidas (con las que hablo ocasionalmente) preferían evitar el enfrentamiento. 

Pero, como sabéis quienes me conocéis, a mí el enfrentamiento me pone. 

Hoy alguien me ha enviado un enlace a un artículo de Deia donde se mencionaba Escépticos, el programa que yo he creado, escrito y dirigido para ETB 2. Lo firma una periodista llamada Rosana Lakunza. El artículo se titula 

ETB-2 suspende otra vez en audiencias con los últimos programas estrenados. 

Y subtitula: 

"Capital Cultura", "Escépticos", "Consumidores" y "Hora GMT" no alcanzan la media de la cadena. 

Lakunza se permite mentir ya en el título y en el subtítulo, ya que Escépticos (sólo hablaré de mi programa) obtuvo un punto por encima de la media de la cadena y casi cuatro puntos por encima de la media de lo que llevamos de mes. Repito, casi cuatro. 

Pero las mentiras se suceden en el artículo, una detrás de otra. Dice: 

El cuarto programa, estrenado el día de Año Nuevo, fue Escépticos. Había sido anunciado en una de las reuniones del consejo de administración. Se emitió uno y no se ha vuelto a saber nada más de él. 

Falso. Tanto el director y creador (yo), como el presentador, como la productora (K2000) han anunciado que se harán 12 más. Hay más de 200 tweets mencionándolo y una veintena de webs se hacen eco. Hasta donde yo sé, también se ha anunciado en Radio Euskadi. Podíamos haber puesto un cartel en la Gran Vía, cierto, pero estamos ocupados haciendo la serie. 

Lakunza dice: 

Fuentes del gabinete de prensa de ETB aseguraron a este periódico que se trataba de un número piloto, algo que no se dejó ver en las notas que habitualmente distribuye la cadena cuando comunica un nuevo espacio. 

Falso. En una nota de prensa emitida el 30 de noviembre por EiTB se decía: Idígoras también ha presentado 'Escépticos' la producción de un programa piloto, que se emitirá a principios de 2011. EITB colgó la nota de prensa aquí

Lakunza dice: 

Además, fue anunciado en EITB.com de la siguiente forma: "Escépticos, todos los sábados a las 22.00 horas en ETB-2. También se aclaraba que constaba de 13 documentales de 25 minutos cada uno. Abordaba "las trece cuestiones científicas y pseudocientíficas más populares" 

Esa nota de prensa la escribí yo. No ponía "todos los sábados a las 22:00 horas" y no ponía que "constaba de 13 documentales de 25 minutos cada uno" (porque, de hecho, no duran eso). Si alguien escribió eso en eitb.com que lo diga en comentarios y explique de dónde demonios sacó esa información (desde luego, ni de mí, ni de la productora ejecutiva, ni del director de contenidos de la cadena, ni del director de la cadena). 

Lakunza dice: 

La única emisión que se ha ofrecido no tuvo un gran recorrido, un 8,8%. 

Por supuesto, sacar a un gorila violando a una monja hubiese obtenido más audiencia, pero Escépticos estuvo un punto por encima de la media de la cadena, lo que, según contrato, asegura la supervivencia de un programa de televisión. 

Y ahora viene mi mentira favorita. Dice Lakunza: 

Este programa está dirigido y presentado por Luis Gámez, redactor de El Correo. 

Yo no existo. Sólo existe el tipo de El Correo, el malvado periódico españolista. ¿Por qué desaparecerme a mí y hacer a Gámez director? Oh, bueno, pensará alguien, quizá esta periodista ni siquiera sabe de lo que escribe y ha pasado de documentarse ("escépticos etb" tiene 63.400 resultados en Google; en el tercero, en la misma página de Google, se lee: "Creado, escrito y dirigido por Jose A. Pérez"). Quizá Lakunza ha escrito el artículo en cinco minutos, no ha tenido tiempo de entrar en Google y realmente cree que lo ha dirigido Gámez.

El problema es que hace un mes, la productora ejecutiva de Escépticos me dijo que precisamente Lakunza quería hacerme una entrevista para Deia por Ciudad K. Pero entonces se anunció que dirigiría Escépticos y la entrevista nunca se produjo. Es decir, que Lakunza sabe fehacientemente que Escépticos no lo ha dirigido Gámez. No dejes que la verdad te estropee una buena noticia.

Tal ha sido el sonrojo que la sarta de mentiras ha provocado entre los propios trabajadores del medio, que un colaborador de Deia me ha ofrecido su blog (un blog de Deia) para colgar este artículo. Juan Ignacio Pérez, ex rector de la UPV y columnista de Deia, ha escrito en Twitter: 

Haces bien con lo de la hostia pública; hoy se han pasado diez pueblos en falta de rigor. Si te das cuenta, solo se salvan los programas heredados; es un bodrio de información.

Me da mucha pena cuando un periódico se vende tan ostensiblemente a una causa partidista. Me parece que mata un poco más la ya comatosa profesión periodística. Y me da aún más pena cuando personas licenciadas en Ciencias de la Comunicación se pliegan a los designios de sus jefes sólo para pagar la hipoteca y la gasolina dejando de lado el rigor, la ética profesional y la dignidad personal. 

Una estupenda profesora de periodismo me dijo una vez: "La única obsesión de un periodista debería ser la veracidad". Lo demás no tiene nada que ver con el periodismo por más que se publique en un cuadernillo diario que se vende en los quioscos. 

Un abrazo a mis amigos de Deia. 

18 de enero de 2011

El privilegio de crear

Mi madre era agente de aduanas y mi padre regentaba un videoclub. Ahora ambos están jubilados. En mi niñez y adolescencia asistí a dos crisis sectoriales, una detrás de otra: la apertura de las fronteras mercantiles europeas (que afectaba directamente al sector aduanero) y el declive del video. No fueron crisis pasajeras; ni volverían a Europa las rígidas aduanas del pasado ni volvería el esplendor del VHS. Así que mis padres tuvieron que reinventarse. 

Yo tengo la suerte de trabajar en eso que llaman industria cultural. Y soy socio de SGAE. Cuando empecé a trabajar como guionista, hace unos diez años, alguien me dijo que debía asociarme, que todos los guionistas estaban asociados. Desde entonces, de cuando en cuando, recibo un ingreso por alguna de las obras que escribo para las grandes productoras de este país. Sin embargo, con el paso del tiempo, lo de SGAE me ha ido pareciendo cada vez más extraño. 

Veréis, cuando uno escribe un guión, acuerda un pago con la productora en un proceso idéntico al que sigue cualquier proveedor en cualquier industria. Y cuando el trabajo se entrega, se cobra. Punto. 

¿Punto? Pues no. Porque los trabajadores de la cultura tenemos ciertos privilegios. Por ejemplo, cobramos por la difusión de nuestra obra. ¿Y eso por qué? Porque somos creadores. Somos seres sensibles que ponemos nuestra sangre y nuestro sudor sobre el papel, sobre las tablas, quemamos con nuestra alma el celuloide (o el disco duro, depende de cómo ruedes). Los creadores tenemos un universo moral que el resto no puede comprender, y eso nos hace merecedores de esas monedas de plata que recauda SGAE en nuestro nombre cuando se vende un disco o un libro, cuando una tele exhibe una película o cuando veinte jubiladas representan La Casa de Bernarda Alba en la sala de cultura de su pueblo. 

Cuando La 2 me encargó Ciudad K me puse en contacto con Enrique Dans. Quería que la serie fuese creative commons, pero no tenía ni idea de cómo hacerlo. Dans tuvo la amabilidad de guiarme en ese terreno y yo intenté convencer a la gente de TVE. No fue posible por diversas circunstancias (que no vienen al caso), aunque conseguí que en TVE tuvieran constancia de mi deseo y, al menos, se interesaran por eso tan raro del creative commons. Desconozco si fui el primer autor de una serie que puso esa idea sobre la mesa, pero estoy convencido de que no seré el último. 

No me siento cómodo con la etiqueta de creador ni con la de internauta. Buena parte de mis trabajos los he conseguido gracias a la red. Muchos han sido por este blog, cuyo contenido es creative commons. Escépticos, por ejemplo, ha tenido más espectadores en Internet que en televisión, y gracias a esa difusión, me han ofrecido nuevos trabajos. 

Dice la ministra de Cultura y muchos otros que sin los derechos de autor habría menos creadores. Lo que supongo que quiere decir es que habría menos creadores ricos. Y, francamente, eso no me parece un problema. 

Ser un creador no es un privilegio. El privilegio es crear.

17 de enero de 2011

La Fórmula de la Coca-Cola


El bueno de Tomás volvió de vacaciones con una idea: juntarnos a unos cuantos desgraciados que nos dedicamos al humor para montar un consultorio. 

A todos nos pareció una mala idea, e intentamos convencerle de que invirtiera sus esfuerzos en otra cosa. No lo conseguimos. Así que acabó por liar a Venga Monjas, Miguel Noguera, El Mundo Today, Berto Romero, Antonio Castelo, Álvaro Carmona y un servidor. Y montó el consultorio, llamado La Fórmula de la Coca-Cola en el que hoy me estreno. 

Quejas, reclamaciones y demandas, a Tomás.

5 de enero de 2011

Las gráficas de Telecinco

Esta entrada es más propia de Malaprensa que de este blog, pero no he podido resistirme.

Atención a la gráfica que está emitiendo estos días Telecinco para demostrar la diferencia de share con su principal competidor. La capacidad de esta cadena para insultar la inteligencia de sus espectadores parece no tener fin.


3 de enero de 2011

Escépticos: conclusiones

Escépticos ha sido un éxito. Y el mérito hay que repartirlo entre ETB, por apostar por la divulgación científica en prime time, la productora K 2000 (acostumbrada ya a los deportes de riesgo después de producir Ciudad K) y un equipo de profesionales de la televisión, el cine y la publicidad que tiende a meterse en mis embolados por mucho menos dinero de lo que les paga Fairy por un bodegón. Y a Luis Alfonso Gámez, por supuesto, que se ha visto envuelto en un cursillo hiperacelerado de televisión. 

La otra causa de éxito sólo puede atribuirse a la comunidad internauta hispanohablante, que ha promocionado y difundido el programa con machacona insistencia. Habéis hecho que #escepticos sea trending topic en España tres días seguidos (superando a #nochevieja) y habéis convocado más de 16.000 visitas al video en menos de 20 horas. 

Escépticos ha hecho un 8'8% de share en ETB 2, casi un punto por encima de la media de la cadena. El dato tiene bastante mérito teniendo en cuenta que competía con La Noria, Harry Potter y casi un centenar de canales más. 

Respecto a la emisión en streaming de eitb.com, las cifras de Escépticos han rozado a las del programa estrella de la cadena (El conquistador del fin del mundo). 

Probablemente el mejor halago que se ha dedicado a Escépticos es su vocación de servicio público. En este sentido, el verdadero mérito es de la cadena. Hay muchas personas en España y en América Latina intentando poner en pie programas diferentes, que apuesten por la divulgación, el pensamiento crítico y la cultura. La respuesta de quienes aportan el dinero suele ser un portazo en las narices. Si algo ha demostrado Escépticos es que, cuando una cadena pública apuesta por el contenido socialmente responsable, cuando lo promociona y lo trata con cariño, cuando deja hacer a los creativos e interviene lo justo en los procesos, el público responde y su imagen (la de la cadena) se ver fortalecida. 

Estos días en que muchas voces piden la privatización de las cadenas públicas, unos pocos resistentes apuestan, desde sus cargos directivos, por cambiar el modelo. Por construir una televisión pública que retome sus principios fundacionales: informar, difundir la cultura de un país o región y promocionar los valores esenciales de la democracia. Estoy convencido de que esta opción es más rentable en términos sociales que un panorama televisivo copado por Berlusconi y sus clones. 

Respecto a las sombras. 

Uno de los aspectos más cuestionados del piloto (además, lo sé, del maquillaje de Gámez) es el experimento de las sombras divergentes. Algunos habéis escrito que la explicación es incorrecta; otros decís que es inexacta o no convincente

En las primeras versiones del guión, había un experimento mucho más largo y riguroso. Luego me di cuenta de que era demasiado complejo para un niño (mejor dicho: yo era incapaz de simplificarlo lo suficiente), así que fui acortando la explicación hasta que dejé lo que habéis visto en el programa. Tenéis razón en que el experimento, tal y como ha quedado, es tramposo y probablemente erróneo. Pido disculpas por ello, ya que una de las cosas más importantes en este programa es el rigor. 

Si hacemos más programas, me andaré con más ojo y contrastaré mejor los experimentos antes de grabarlos. En cualquier caso, quiero hacer una petición: si eres científico y te apetece colaborar con nosotros a modo de asesor online, mándame un mail a jose@mimesacojea.com. 

De nuevo, muchas gracias por el interés. Si quieres ver cómo se hizo el programa, echa un ojo aquí