28 de mayo de 2011

Escépticos: teaser (actualizado)

Aquí tenéis el teaser de la serie documental Escépticos (aquí, el piloto), que estrenamos en septiembre en ETB 2 (también y al mismo tiempo en la red). En la web de eitb.com se puede descargar.




25 de mayo de 2011

Este viernes… no, espera

Iba a escribir un post recordando que este viernes varios destacados divulgadores y yo damos unas charlas en el Paraninfo de la Universidad del País Vasco. Que vamos a hablar de nuevos modelos de divulgación científica. Iba a recordar que pondré un teaser de Escépticos, y que mis compañeros seguramente darán importantes claves para hacer la ciencia apetecible para el gran público.

Iba a escribir sobre eso, pero entonces he leído en la prensa que el Gobierno Vasco contrató los servicios de un zahorí. Fueron varios funcionarios del departamento de Industria que, alarmados por el diagnóstico casi simultaneo de varios cánceres en la oficina, contrataron los servicios del estafador en cuestión. Y éste, péndulo en mano, fue midiendo mágicamente los niveles de radiación de los equipos electrónicos de la administración pública vasca.

Iba a escribir, decía, sobre las charlas organizadas por la Cátedra de Cultura Científica de la Universidad del País Vasco. Pero entonces me topo con el zahorí antiantenas pagado con dinero público. Y se me desequilibran los chakras, y la energía vital se me cae a los pies. Y el yin se me tuerce y el yan se me ladea. Será el wifi, que me está friendo el cerebro, o los fármacos, que solo sirven para fabricar más enfermos.

Una cosa está clara. Esos funcionarios de Industria deberían acercarse a las charlas del viernes. Y que suban conmigo al escenario. Me servirán divinamente para ilustrar las consecuencias de una sociedad inculta, supersticiosa y aterrada por su propia ignorancia.

24 de mayo de 2011

10 consecuencias de las elecciones

1.Un miembro de Bildu se convierte en el nuevo alcalde de San Sebastian y rechaza llevar escolta “porque los escoltas son unos putos españoles”. 

2. La acampada de Sol publica un manifiesto. El primer punto exige introducir el reiki en la educación pública. 

3. Jaume Roures desaparece con todo el dinero del imperio Mediapro y Zapatero dice que no ha oído ese nombre en su vida. 

4. Rubalcaba acepta dos preguntas, pero se las hace él mismo para abreviar. 

5. Se publican unas fotos de Camps violando a un oso panda y la intención de voto al Partido Popular de la Comunitat Valenciana sube un 17%. 

6. Esperanza Aguirre anuncia que los costes derivados de privatizarlo todo serán copago. 

7. Izquierda Unida, henchida por el enorme éxito cosechado en las municipales, se disuelve y da paso a una tienda de vinilos con el mismo nombre y logotipo. 

8. Intereconomía celebra los resultados del PP empalando a un guacanito en directo. 

9. Pepe Blanco sufre un problema de psicomotricidad mientras come un filete y se clava un tenedor en el ojo con resultado de muerte. Sus últimas palabras son: “Pepe Blanco”. 

10. Pedro J. Ramírez, Premio Nacional de Haiku, por su frase: “yo siempre he sido independiente”.

19 de mayo de 2011

Terremoto

El mundo es una gran placa tectónica que resiste la tensión hasta que un día no puede más y se produce el terremoto. Desde hace unos años vivimos el mayor seísmo desde la Segunda Guerra Mundial. No hay mes en que la tierra no se agite en las primeras planas de todos los periódicos. Crisis financiera, política, ideológica y energética, Wikileaks y África.

Aunque el epicentro tiene lugar en Estados Unidos, las ondas sísmicas están destrozando España. Cinco millones de parados, recortes sociales, familias sin trabajo ni esperanza, huérfanos de burbuja y de cultura, súbitamente conscientes de que nuestro Destacado Papel Internacional era un espejismo fruto de la autocomplacencia. El terremoto mundial ha derrumbado nuestro castillo de naipes edificado sin licencia dejando todas las cartas boca arriba. Y la sospecha se ha constatado: íbamos de farol.

Ahora, con la baraja rota e inservible, nuestros democráticamente electos representantes nos piden confianza y paciencia. Todo, nos dicen, ha sido un gran malentendido. Y nos dan eslóganes placebo con promesas placebo mientras compiten por el insulto más ingenioso.

Éste es un país de políticos profesionales y corruptos vocacionales, de dinero negro y favores discretos. Hasta ayer España se obviaba a sí misma por aquello de Barcelona 92, euro y séptima potencia mundial. Pero ahora hay un terremoto y unos cuantos, mira tú por dónde, ya no quieren seguir obviando. Y han empezado a agitarse.

¿Por qué?, se preguntan asombrados los contertulios habituales. Con lo que costó traer la democracia, resoplan. ¡Hasta hubo que dejar que el caudillo palmase y que ETA volase a Carrero Blanco! ¡Cómo se nota, farfullan, que no han vivido una transición!

Y por más que divagan, los contertulios no encuentran un sentido a la agitación aunque el sentido sea obvio. Se agitan porque la tierra se agita. Sólo los muertos y los idiotas se quedan quietos durante un terremoto. Los sensatos, los que aprecian la vida, lo que aun no están muertos corren a las calles y a las plazas. Y llaman a gritos al resto.

Quienes estos días duermen a la intemperie entre pancartas y pegatinas no son anarquistas. No son la extrema izquierda. No son los estudiantes ni los parados, no son perroflautas ni pensionistas, no son de tal o cual plataforma. No son los internautas ni los desencantados.

No son los indignados.

Son los que quieren que soñemos que, todavía hoy, soñar es posible.

16 de mayo de 2011

Ingenuos

 
Ayer decenas de miles de personas se manifestaron en cincuenta ciudades de España en contra de la degradación democrática. Quizá no te lo creas porque probablemente no lo hayas visto en los informativos. Pero ocurrió, créeme, y aquí tienes la crónica de The Washington Post como prueba.
 
Fue una concentración nacida y difundida en blogs y redes sociales. Durante varias semanas fue lo más comentado y discutido en Twitter, pero ningún medio de comunicación se hizo eco de ello. Parece que las cyber protestas sólo son de interés para el lector español cuando se producen en África.
 
Al final, quizá por culpa de la cobertura de The Washington Post, los diarios españoles acabaron reflejando las manifestaciones en sus páginas. El País, que fuera diario independiente de la mañana antes de ser diario global en español, incluso lo colocó en portada, justo debajo de la mamada frustrada del FMI.
 
Los medios ubicados más a la derecha vieron en las concentraciones la abortista y atea mano de la extrema izquierda, esa panda de depravados que lo mismo votan a los Verdes que a los antitaurinos, enemigos de España, de Cristo y de la familia como Dios manda.
 
Yo estuve en la concentración de Bilbao. Allí había gente de plataformas ecologistas y de plataformas contra el racismo, niños, jóvenes y canas, estudiantes, becarios, trabajadores con trabajo y trabajadores en paro, había gente de la tele, fotógrafos aficionados, camareros, informáticos, mecánicos y escritores, sindicalistas, feministas, republicanos, independentistas, perroflautas y pijoprogres. Sin banderas ni pancartas, solo personas que sentimos que la democracia española se desangra, violada y humillada, por nuestros representantes políticos y los grupos mediáticos que les ríen las gracias.
 
Lo que ocurrió ayer en 50 ciudades españolas puede ser una anécdota, pero también, vete tú a saber, puede ser el principio de algo. A lo mejor es que a esta joven democracia por fin le empiezan a salir los dientes de leche.
 
El próximo domingo la mayor parte de los españoles votará con la nariz tapada al PSOE, al PP, a CiU o al PNV, las siglas de la degradación. Votarles, eso pensamos muchos, supone avalar la corrupción, la codicia, la sumisión a las corporaciones y la mordaza a la libertad de expresión.
 
Las decenas de miles de personas que ayer salimos a la calle somos completamente distintas entre nosotras. Pero nos une algo. No les vamos a votar. Ya no.
 
Por supuesto, es una ingenuidad pensar que se pueden cambiar las cosas.
 
Ahora imagina lo que podríamos conseguir todos los ingenuos juntos.
 

11 de mayo de 2011

2 de mayo de 2011

Más ETA que ayer

Sortu es ETA.

Bildu es ETA.

Esa gente que corta troncos por hobbie es ETA, como es ETA el caserío y el euskera, esa revista y aquél periódico, todo es ETA salvo los muertos por ETA y sus familiares.

Todo en Vascongadas es ETA salvo los que ven a ETA en todas partes.

Bildu es una coalición formada principalmente por dos partidos: Eusko Alkartasuna y Alternatiba. El primero es una escisión del PNV fundada en 1986 por Carlos Garaikoetxea, quien fuera lehendakari. Alternativa es una reciente escisión de Ezker Batua, esto es, Izquierda Unida.

En Bildu, además, hay algunos independientes. Abertzales independientes. El tipo de gente, ya sabes, que es ETA. Porque algunos vascos, a veces, somos ETA. Uno escribe algo, lo publica y, sin saber cómo ni por qué, es ETA. O defiende los derechos humanos y es ETA. O lleva cierta camiseta y es ETA. A veces algunos vascos descarriados somos ETA sin llegar a entender nunca de qué precisa manera hemos acabado siéndolo.

Hoy, gracias al Supremo, hay más ETA que ayer. Porque hoy Bildu también es ETA.

¿Y mañana? Bueno, mañana quizá el árbol de Gernika sea ETA. No sería tan raro, teniendo en cuenta que el PNV lo es a veces. Quizá BBK sea ETA, dado que la Cooperativa Mondragón suele serlo. Quizá Kukuxumusu sea ETA, o Arguiñano, o Sobera, o Igartiburu, o Iñaki Urdangarin, o el xirimiri, los pintxos, el Guggenheim y el Festival de Cine de San Sebastián.

Claro que eso no ocurrirá. Porque mañana son las elecciones. Y, cuando pasen, los vascos seremos de nuevo ese pueblo tan laborioso donde tan bien se come y donde, mira tú, el PP y el PSOE gobiernan en coalición en tantos sitios.

Porque, fíjate qué cosa, a pesar de tanta ETA, lehendakari socialista. Y eso es porque los vascos, a veces, sabemos comportarnos. No hay otra explicación.