Cuando hablo con divulgadores científicos, siempre acabamos mencionando la dicotomía divulgación-popularización. La divulgación, tal y como yo la entiendo, es la difusión de contenidos científicos para un público previamente interesado. La popularización, por su parte, es la difusión de contenidos para aquel lector o espectador que no busca la ciencia; lo que el neuorcientífico Xurxo Mariño llama "emboscadas científicas".
Mañana viernes se presenta en sociedad una nueva emboscada. Se trata de Correo Ciencia, un suplemento de muy larga gestación coordinado por Luis Alfonso Gámez.
Tengo el honor de colaborar con una pequeña columna sobre escepticismo y pensamiento crítico, así que he podido echarle un vistazo antes de su impresión. Y puedo decir que es una publicación excelente llena de espléndidas firmas, entre divulgadores y científicos bien conocidos por todos.
Siempre es una buena noticia que los medios de comunicación tradicionales den visibilidad a la ciencia y al escepticismo. El estupendo equipo de Patricia Fernández de Lis en Público y el Tercer Milenio del Heraldo por fin tienen un serio competidor. Le deseo y auguro una larga vida a Correo Ciencia.


