1. Twittea contra el sistema. Las aplicaciones nativas de Twitter para iPhone y Android funcionan bastante bien.
2. No consumas fármacos. La única finalidad de la industria farmacéutica es fabricar enfermos. Es mucho más sano acudir a remedios alternativos como la homeopatía, las flores de Bach o el Reiki. Salvo que te mueras, no tienen absolutamente ningún efecto secundario.
3. No lleves a tus hijos al colegio o acabarán saturados de las ideas del sistema. Edúcales en casa con tus propias ideas y limita su campo cognitivo a tu visión del mundo.
4. Cultiva tu propia comida para evitar ingerir alimentos manipulados genéticamente. Para que las semillas sean realmente silvestres, te recomiendo que las cojas en la Amazonía.
5. Recuerda que los políticos no te representan, de modo que la verdadera gente de izquierdas no vota.
6. Sé escéptico con los científicos. Esa gente trabaja para grandes corporaciones. Dicen que los móviles no matan, pero también lo dijeron del tabaco y mira.
7. Pide todas las subvenciones que puedas; después de todo el Estado está para ayudarte.
8. Ve de turismo a un país del Tercer Mundo para experimentar en primera persona cómo viven allí. Casi todas las zonas en conflicto del mundo tienen hoteles baratos con agua caliente y desayuno europeo por un precio muy económico.
9. Si en algún momento tu fuerza flaquea, acude a la autoayuda. Hay miles de escritores en todo el mundo que saben cómo hacer que te sientas mejor por unos diez euros en edición de bolsillo.
10. No consumas ningún medio de comunicación, ya que todos tienen intereses oscuros. Es mucho más sano limitarte a lo que dicen los blogs y tus amigos.











