27 de enero de 2012

iWork


A Amaiur le correspondía grupo


25 de enero de 2012

La distopía de los idiotas

Uno de los subgéneros más reconocidos de la ciencia ficción es la distopía. En la mayor parte de obras de este tipo aparece una entidad, a veces supranacional, que nos subyuga a todos. George Orwell lo llamó Gran Hermano antes de que Endemol jodiera las cabezas de medio mundo con el formato del mismo título. 

En plena globalización, los agoreros tienden a pensar que el Gran Hermano es o está a punto de ser una corporación. Algunos señalan a Google, otros a Apple o a Monsanto. Sin embargo, hay una variante de la distopía inexplorada por la ciencia ficción. ¿Y si el Gran Hermano no es una multinacional ni un gran gobierno imperial? ¿Y si resulta ser la suma global de un montón de idiotas? 

Imagina que, por aquello de la globalización, la inmediatez y la no verificación de la información, por el abrumador índice de ruido que nos rodea, los idiotas empiezan a ponerse de acuerdo como quien no quiere la cosa. 

Imagina que, de puro escepticismo mal enfocado, de puro desconocimiento y falta de formación básica, los idiotas acaban provocando un inesperado giro en nuestra civilización… sin querer. 

Supón, qué se yo, que surge un movimiento antivacunación. Ya sé que es una locura y que nadie es tan rematadamente imbécil, pero sígueme el juego e imagínalo. Sé que es difícil sostener una posición tan estúpida, pero, no sé, supón que es su manera de quejarse contra los desmanes de las farmacéuticas. O, mejor aún, supón que sospechan que las vacunas solo sirven para propagar enfermedades. Que es una especie de malvado plan de la industria farmacéutica para crear enfermos y así vender más ibuprofeno o lo que sea. 

Mucha gente dejaría de vacunar a sus hijos y, claro, al principio no habría ninguna consecuencia. Y no la habría, obviamente, porque se mantendrían los niveles de inmunidad de grupo (es decir, que estaría vacunado un porcentaje suficiente de la población). Pero entonces los idiotas empiezan a difundir sus ideas por internet de forma que, con el tiempo, se les van sumando nuevos idiotas. Y algunos medios de comunicación, capitaneados también por idiotas, empiezan a darles voz. 

Ese movimiento antivacunación empieza a extenderse hasta que, un día, se rompe la inmunidad de grupo en una comunidad. Y, de pronto, empiezan a volver enfermedades ya eliminadas, y algunas enfermedades con las que ahora convivimos normalmente vuelven a ser mortales. 

Y esas enfermedades empiezan a difundirse por otras comunidades que han roto su inmunidad de grupo provocando pandemias de gripe, de viruela, de sarampión… 

¿Te lo imaginas? ¡Una distopía causada por idiotas!

Na, supongo tienes razón. 

Eso no puede pasar.

24 de enero de 2012

Gora ETA

Ayer, en pleno juicio, tres etarras dijeron "Gora ETA".

Si lo piensas, eso no es una noticia. La noticia sería que lo dijera el juez. Pero el hecho es que la mayor parte de los diarios españoles decidieron que aquello sí era una noticia (razonamiento, por otra parte, bastante coherente ya que siempre es noticia). 

Así lo reflejó El País:


Así ABC:

Y así la web de EiTB, la radiotelevisión pública vasca:


Algunos medios, conscientes de que aquel titular no generaría muchos clics, decidieron aderezar la noticia con un siempre enriquecedor video de los etarras tirando de libro de estilo (sonrisita a cámara + "no reconozco la autoridad de este tribunal" + Gora ETA).

El asunto caló entre los twitteros, quizá un poco hartos ya de tanto insultar a Mourinho, y decidieron insultar a los etarras. Algunos, de espíritu más relajado y dicharachero, optaron por hacer chistes con el asunto. Muchos de esos tweets contenían la expresión "Gora ETA", lo que provocó que llegase a trending topic, el estatus de fama más efímero e idiota hasta ahora concebido por el ser humano.

Unas horas después, quien quiera que actualice la cuenta de Twitter de la Policía Nacional tuvo una suerte de epifanía que le llevó a escribir esto: 

 

Fíjense en la sagacidad del autor del tweet que no solo evita repetir el terrible eslogan, sino que echa mano de las mayúsculas para dotar de mayor énfasis a su mensaje. Incluso llega a apreciar, con extremo tino, que las máquinas, por el momento, no tienen conciencia ni, por tanto, capacidad para distinguir lo ético de lo no ético. Y escribir "Gora ETA", al parecer, no es ético.

Ya que la policía ha tenido a bien brindarnos este consejo literalmente mayúsculo, se me ocurre que podría ampliar su campo de acción y obsequiarnos con otros como NO ESCRIBAS PUTA, NO ESCRIBAS PORRO, NO ESCRIBAS MARIHUANA o NO ESCRIBAS, qué sé yo, ANARQUÍA. 

O podrían sencillamente escribir NO ESCRIBAS.

19 de enero de 2012

El mal del cerebro, parte 1

Mi colega Antonio Martínez Ron ha escrito y dirigido un bonito documental sobre el cerebro para lainformacion.com. Hoy se ha estrenado la (impactante) primera parte.

Te dejo aquí el video, pero merece la pena echar un ojo a la preciosa página que se han currado.

18 de enero de 2012

SOPA de brujas

Entre 1692 y 1693, más de 150 personas fueron encarceladas en la aldea de Salem, actual Massachusetts, acusadas de brujería. Nadie pudo probar nada, lo cual no impidió que 19 de los detenidos fueran ahorcados. Arthur Miller dio fama mundial al suceso con su obra Las brujas de Salem, donde establecía un paralelismo crítico con la campaña anticomunista de los años 50.

A principios de aquella década, el senador republicano McCarthy había empezado a sospechar que la industria cultural de su país estaba infectada de simpatizantes y espías comunistas. Del mismo modo que los vecinos de Salem veían brujas en las esquinas, él veía trazos comunistas en los textos de Broadway y, sobre todo, en ciertas películas del pérfido Hollywood. 

Dejando de lado la presunción de inocencia y varios derechos constitucionales más, McCarthy redactó una lista negra engrosada principalmente por cineastas, guionistas y escritores (como el propio Arthur Miller). Se montó su propio juicio de Salem y fomentó una paranoia social que duraría seis años. Durante aquel periodo, muchos artistas y creadores perdieron su trabajo, ya que contratar a un nombre de la lista negra era interpretado como un guiño al comunismo. 

Sesenta años después, las brujas amenazan con regresar. 

En octubre de 2011, un congresista republicano llamado Lamar S. Smith presentaba ante la cámara de representantes un proyecto de ley llamado SOPA, Stop Online Piracy Act. Ahora la batalla ya no se libra en los escenarios ni en las pantallas de cine, sino en los ordenadores. Y el enemigo ya no es el demonio ni el comunismo, sino quien amenaza una de las más robustas industrias de Estados Unidos: la del copyright. 

Si SOPA sale adelante, los propietarios de los derechos podrán secuestrar webs (de cualquier país), borrar su presencia en los buscadores y congelar sus ingresos publicitarios y sus fondos. Después de que eso ocurra, con la presunción de inocencia ya acribillada en la tarima, el titular de la web tendrá la oportunidad de comparecer ante el tribunal de Salem y contar su versión de los hechos. Un proceso idéntico al que las autoridades estadounidenses siguieron para silenciar Wikileaks. 

Las listas negras, en Salem y también en los 50, no buscaban tanto castigar la falta como estigmatizarla, aislar a sus simpatizantes, señalarlos ante la comunidad poniendo de manifiesto que su actitud amenazaba el normal y recto modo de vida. Del mismo modo, la ley SOPA busca condenar al ostracismo al enemigo del sistema, hasta el punto de que quien enlace una página de la lista negra se convertiría en colaborador de la misma y, por tanto, estaría cometiendo un delito. 

Si, desde Twitter o Facebook, enlazas a una página con contenido protegido, cometes un delito. Si gestionas un blog y un comentario enlaza una página con comentario protegido, cometes un delito. Y si tú cometes un delito, quien te enlace lo comete a su vez. ¿Resultado? Miedo y paranoia en la era de la interconexión global. 

Pero la más grave consecuencia de la aplicación de SOPA es que aquellas redes que permiten la navegación anónima pasarían a estar vigiladas. Esto, además de aniquilar el derecho a la intimidad, inhabilitaría cualquier posible disidencia en los países donde Internet está bajo control gubernamental como, por ejemplo, (ponga aquí su dictadura predilecta). 

Si la ley SOPA sale adelante, Internet, el medio, pasaría a estar vigilado y controlado por grandes corporaciones como Microsoft, Apple, Adobe, las discográficas y las majors de Hollywood. La internet abierta, libre y un tanto caótica que conocemos daría paso a una ciertamente mucho más estricta y ordenada. 

Sin anonimato. 

Sin brujas ni disidentes. 

Solo miedo y paranoia.

9 de enero de 2012

Entrevista exclusiva a Iñaki Urdangarín

JOSE: Señor Urdangarín, muchas gracias por concederme esta entrevista. 

URDANGARÍN: Nada, hombre, encantado. Estoy realmente indignado con la prensa de este país. 

J: ¿Entonces son falsas las acusaciones que estamos leyendo estos días? 

U: ¿Qué acusaciones? 

J: Eh… Las de corrupción. 

U: Oh, esas acusaciones. Ya, ya… Pues la verdad es que no sé qué decirle porque yo no estaba muy encima de las cuentas, ¿sabe? Uno no puede estar en todo, tengo tres hijos. 

J: Cuatro. 

U: ¿Cómo? 

J: Cuatro, que tiene cuatro hijos. 

U: Tres, cuatro, qué mas da. A partir del segundo ya no los distingues. Deberías ver cuando nos juntamos toda la familia, eso parece la puta guardería del Pueblo de los Malditos. 

J: Volvamos a las acusaciones de corrupción. Me decía que no sabe si es o no culpable. 

U: Sí. He intentado hablar con mi asesor, pero ha tenido un trágico accidente. 

J: ¿Accidente? 

U: Sí, se tomó accidentalmente un bote de Cristasol y luego se lanzó al río. 

J: Vaya, no he leído nada. 

U: Eso es porque todavía no han encontrado el cadáver. 

J: Entonces, ¿cómo lo sabe usted? 

U: ¿El qué? 

J: Es igual. La prensa ha publicado que, a pesar de que su Instituto no tenía ánimo de lucro, parece que usted sí se lucró. 

U: Eso es incorrecto. Yo cogí dinero, cierto, pero se lo di todo a niños negros. Y no sé usted, pero yo, cuando le doy dinero a un niño negro, no le pido factura. 

J: ¿Me está diciendo que le dio varios millones de euros a niños negros? 

U: Sí, es que a mí los negros me dan mucha pena, porque en la Euskadi de mi infancia no teníamos de eso. En el pueblo donde yo me crié, fíjese pintábamos a un concejal de Izquierda Unida de negro para la cabalgata de Reyes Magos. Costaba bastante, no se crea, el primer año hubo que darle una paliza y atarle. 

J: ¿Y cree que esa línea de defensa, la de los niños, se sostendrá en el juicio? 

U: No creo que lleguemos a ese punto. 

J: ¿De verdad? ¿Y eso por qué? 

U: Bueno, verá, por consejo de mi abogado, he solicitado que me hagan un examen psiquiátrico. Tenga en cuenta que yo me he quedado un poco disminuido tras mi paso por el deporte profesional. Piense que ahí le empapuzan a uno a drogas, que yo he sido olímpico, ¿eh?, que yo he sido muy bueno al fulbito. 

J: Usted practicaba balonmano. 

U: ¿Cómo? 

J: Nada, siga. 

U: Pues eso, que muchos años en el deporte profesional te dejan tocado. Mire a mis compañeros de selección, el que no ha acabado yonki ha acabado en la tele. Yo se lo dije a Cristina cuando empezamos a salir, le dije: “a veces la realidad se me nubla”. No me creyó hasta que una Nochebuena intenté penetrar a su padre. 

J: ¿Intentó penetrar al rey? 

U: Sí, en su momento me pareció lógico, aunque visto con perspectiva creo que fue un poco violento, sobre todo cuando le tiré sobre la mesa. Afortunadamente, al mismo tiempo Marichalar intentó sacarse un ojo con una cucharilla al grito de “Satán habita en mi pupila” y lo mío pasó bastante desapercibido. Pobre chaval, qué loco estaba. 

J: ¿Qué le ha dicho el rey de toda esta polémica? 

U: Pues debe de estar enfadado porque no me habla. Lo último que supe de él fue un WhatsApp que me envió hará dos meses con un emoticono en forma de mierda con ojos. No lo entendí y le mandé uno de un pulpo. Nunca me respondió. 

J: Señor Urdangarín, gracias de nuevo por esta entrevista. 

U: A usted por brindarme esta oportunidad para limpiar mi nombre.

4 de enero de 2012

Europa 2020

(Artículo copiado de Wikipedia el 12 de marzo de 2020). 

En 2012 el proyecto europeo experimentó los primeros síntomas del que sería su dramático final. Todo empezó con un popular presentador de televisión español llamado Jordi Hurtado. El 27 de abril de 2012, Hurtado twiteó: "Europa apesta". Esta afirmación fue retwitteada más de 10 millones de veces, y Hurtado se convirtió, sin pretenderlo, en el líder intelectual de un nuevo movimiento social con origen en España bautizado por la prensa como 27A. 

Este colectivo ciudadano, de talante pacífico, empezó cometiendo acciones de terrorismo difuso, tales como dejar de practicar el coito con estudiantes alemanas de Erasmus. Esto provocó que las alemanas dejaran de solicitar becas para el sur de Europa, contribuyendo a las fricciones entre el norte y el sur. En marzo de 2013, con motivo de una cumbre europea, Merkel declararía: "Si no os podemos follar, ¿para qué nos servís exactamente?" 

En 2014 el movimiento 27A adquirió su máxima notoriedad con la muerte de Paolo Nante, quien sería reivindicado como un mártir. Nante era un joven romano que murió atropellado por un taxi alemán en una calle de Berlín. Merkel culpó al italiano por caminar muy despacio en sus polémicas declaraciones: "es un claro ejemplo de la Europa a dos velocidades". 

Esta afirmación molestó profundamente en España, Italia, Grecia y Portugal. En junio, los presidentes y ministros de economía de estos estados se reunieron en secreto en una desolada localidad de Levante, en lo que pasaría a la historia como El encuentro de Marina D'Or. En esa reunión se decidiría crear una nueva moneda exclusiva para el sur de Europa y se acordaría su nombre: piggy. La reunión se filtró a la prensa, y días después Umberto Eco, en un artículo para su blog, acuñaría el término Sudeuropa. 

En 2016 abrió el banco Central Sudeuropeo, con sede en Palermo, donde se imprimirían los primeros piggys. El gobierno alemán reaccionó con virulencia y ordenó lanzar una partida de mayonesa Heinz en mal estado que provocaría una pandemia de salmonelosis en Sudeuropa. Con un 30% de la población víctima de una gastroenteritis severa, Sudeuropa decidió ejercer un total bloqueo a Norteuropa de personas, mercancías y dinero. Se encargó a Santiago Calatrava un gran muro que separase Norteuropa de Sureuropa, pero Calatrava se lió y acabó haciendo una pasarela de 2.300 kilómetros. 

El 1 de enero de 2017 los cuatro países sudeuropeos adoptaron el piggy como moneda común, con una equivalencia de veinte céntimos de euro. Ese mismo año falleció Jordi Hurtado, víctima del síndrome de la clase turista. Sudeuropa declaró dos días de luto como tributo al ideólogo. 

2018 fue un año deslumbrante para Sudeuropa. El chorizo, la pizza y el yogur circularon libremente por sus fronteras, conformando la autarquía mejor alimentada de la historia de la Humanidad. En 2019, sin embargo, el PIB de Grecia se hundió inexplicablemente, y el presidente Sudeuropeo de turno declaró: "Grecia tendrá que hacer sacrificios".